Biografia de Jim Clark

Lejos de nuestro alcance por las epocas, pero no por eso menos importante el Sr Jim Clark, todo un Icono del automovilismo y por supuesto uno de los mejores pilotos de la historia del mundo mundial.

James Clark Jr. (apodado Jim; Kilmany, Escocia, 4 de marzo de 1936 – †7 de abril de 1968) fue un piloto de automovilismo. Ganó dos campeonatos del Mundo de Fórmula 1, y aún hoy en día, es considerado uno de los mejores y más virtuosos pilotos de todos los tiempos.

Nació como James Clark Jr. en el seno de una familia granjera de Kilmany, en el condado de Fife, Escocia. Único varón, y el menor en una familia de cinco hermanos, estaba predestinado a hacerse cargo de la granja familiar, circunstancia que provocó que sus inicios en el automovilismo ndse unió a un equipo que era dirigido por Jock McBain conocido como el Border Reivers. En una ocasión compitió a los mandos de un Lotus Elite sin el beneplácito de Colin Chapman. Aun así, Chapman se quedó impresionado por las aptitudes del joven escocés, y a partir de ese momento, nunca lo perdió de vista.

Irónicamente, en 1959 Jock McBain planeó comprar un Lotus monoplaza Fórmula 2 para Jimmy, pero después de ver a Graham Hill perder un neumático en und1 de Aston Martin fue un desastre y la fábrica decidió abandonar el proyecto. Clark entonces, se dedicó plenamente a la Fórmula 2, en la que obtuvo un éxito inmediato. Como el proyecto de Aston Martin nunca se materializó, Clark firmó con Lotus para correr en la Fórmula 1.

Su primera carrera para Lotus fue en 1960 en el Gran Premio de Holanda, donde participó en el lugar de John Surtees quien seguía compitiendo en motocicletas en ese tiempo. Su carrera iba sin problemas hasta que alcanzó el quinto lugar y tuvo que retirarse por problemas con la caja de cambios. La siguiente carrera fue en el Spa, Bélgica. Este circuito de Spa-Francorchamps era uno de los más peligrosos de esa época, una enorme pista de más de 14 km que en 1960 le quitó la vida a dos pilotos, incluyendo el compañero de equipo de Clark Alan Stacey. Aún con esto Clark logró terminar en quinto lugar en su segundo gran premio.

En el Gran Premio de Italia Clark estuvo involucrado en un accidente polémico y controvertido, su Lotus colisionó con el Ferrari del alemán Wolfgang von Trips. El Ferrari fue lanzado hacia los espectadores matando a varios de ellos así como al piloto alemán.

La carrera profesional de Clark en Fórmula 1 fue en su totalidad con el equipo Lotus, para quien condujo desde sus inicios en 1960 hasta 1968. Sus mayores éxitos ocurrieron en 1963 con el Lotus 25, con el cual Clark ganó siete de diez grandes premios, logrando coronarse como Campeón Mundial de Pilotos y llevando a Lotus a ganar su primer Campeonato Mundial de Constructores. En 1965 Clark y Lotus volvieron a ser campeones.

En ese mismo año Clark ganó en la famosa carrera de las 500 millas de Indianapolis. Para ello debió ausentarse del prestigioso Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco. Sin embargo hizo historia al triunfar por primera vez en esa carrera con un automóvil con el motor colocado detrás del piloto.

Al siguiente año, 1966, Lotus, bajo las nuevas reglas de motores de 3.0 litros, no produjo buenos resultados. Comenzaron la temporada de Fórmula 1 con un motor Coventry Climax de 2.0 litros montado en el chasis del Lotus 33. Al avanzar la temporada cambiaron a un Lotus-BRM 43 con un muy complejo motor BRM H16; el H16 consistía básicamente de dos motores V8 de 1.5 litros unidos para formar una sola unidad.

En 1967 Clark y Lotus corrieron con tres combinaciones completamente distintas de chasis y motor. El Lotus-BRM fue usado en la primera carrera del campeonato en Sudáfrica con resultados negativos. En Monaco uso por última vez el Lotus 33, retirándose a mitad de carrera con una avería en la suspensión. A continuación comenzó la nueva asociación de Lotus con la Ford Motor Company y Cosworth. El motor Cosworth DFV usado por primera vez por Lotus no solo ganó la primera carrera en la que fue usado, el Gran Premio de Holanda, sino que además se convertiría en el motor de mayores éxitos en la historia de la Fórmula 1.

El 7 de abril de 1968, durante una carrera de Fórmula 2 en el circuito Hockenheimring en Hockenheim, Alemania Jim Clark murió después de que su automóvil se saliese de la pista y chocara contra los árboles. Las causas del accidente nunca fueron definitivamente esclarecidas, sin embargo los investigadores sugieren como la posibilidad más factible, una súbita y repentina pérdida de presión neumática en una de las ruedas traseras. En circunstancias parecidas a la muerte de Ayrton Senna en 1994, su muerte causó gran impacto en el mundo de la competición automovilística. Clark era el mejor piloto y dominaba los campeonatos de la época con el mejor equipo de entonces. Lotus y Clark habían sido inseparables desde el principio. El campeonato de 1968 fue ganado por el compañero de equipo de Clark, Graham Hill (padre del luego también campeón Damon Hill).

 

A lo largo de su carrera Clark ganó 25 grandes premios y obtuvo la pole en 33 ocasiones. Clark se diferenciaba de los pilotos actuales de Fórmula 1 en su habilidad para conducir y ganar en cualquier tipo de vehículo. Su capacidad de pelear victorias conduciendo el sedan de producción Lotus Cortina era impresionante; corrió en la temporada Nascar en Estados Unidos para el equipo Holman & Moody; batalló con los caprichosos Lotus deportivos modelos 30 y 40; y hasta un Lotus de IndyCar Series en una carrera de montaña en Suiza.

Clark fue el mejor en una época en donde la habilidad nata y genialidad para conducir del piloto bajo cualesquiera circunstancias eran mucho más importantes que la tecnología y las asistencias externas. Se le consideraba un terrible piloto de pruebas, pues era capaz de acomodarse al auto y hacerlo parecer mejor de lo que en realidad era; al contrario de otros pilotos que probarían el auto por varias vueltas, haciéndole ajustes hasta conseguir el mejor tiempo posible, Clark lograba el mejor tiempo así en la manera como encontraba al auto, y le decía a los mecánicos “déjenlo, así está bien”. Debido a esto se le hacía difícil entender cómo otros pilotos no podían ser igual de rápidos que él.

Cuando Clark falleció, se le atribuye al corredor Chris Amon el haber dicho “si esto le puede pasar a Clark, que esperanza podemos tener los demás”. Hoy en día es consierado uno de los tres mejores pilotos de la historia de la Fórmula 1, y la mayoria le consideran el mejor de todos los tiempos.

Clark está enterrado en el pueblo de Chirnside en Berwickshire.

En el año de 1990 fue admitido en el International Motorsports Hall of Fame.

FUENTE WIKIPEDIA

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LAMBORGHINI (Parte I)

Historia, participación en la F1 y el fraude de Ron Dennis

ferrucioFerruccio Lamborghini nació en Renazzo di Cento, un pequeño pueblecito agrícola de la provincia de Ferrara, bajo el signo de tauro, motivo que servirá más tarde para el emblema de sus coches y como no comparte la afición de sus familiares por el campo y las faenas agrícolas, se matricula en el Instituto Tadia di Cento, donde se gradúa en técnica industrial.

La segunda Guerra mundial sirve para la expansión de sus aficiones, cuando le destinan al destacamento de trasporte de la isla de Rodas, junto a otros doce mecánicos. Una vez éstos allí ya instalados, llegan los 12 camiones que habían de servir para cumplir las necesidades de transporte bélico en la isla, junto a los 12 camiones llegan otros tantos manuales de instrucciones que destruye, quedándose con uno que esconde muy celosamente. De esta manera, es el único que sabe de su funcionamiento y reglajes de mantenimiento, adquiriendo notoria superioridad sobre sus compañeros. Ello le vale para instalar un pequeño taller en el que arregla vehículos particulares. De Rodas se fueron los italianos y Lamborghini siguió trabajando para los alemanes y más tarde, cuando llegaron los ingleses, trabajó igualmente para ellos, dando muestras de un sentido de convivencia bien entendido, pues ante todo no era un fanático político ni un patriotero trasnochado, sino un hombre práctico -italiano ante todo- que quería lo mejor para todos los humanos, ya que para él eran eso no sólo los italianos, sino todos los demás. El quería aportar algo importante a la humanidad y eso llevaría su tiempo, como se ha visto con la feliz y grandiosa realidad realizada por él mismo, paso a paso.

Es curioso que cuando hacía una reparación cobraba en monedas de oro, pues suponía que al fin de la contienda los billetes no iban a valer. Él mismo dijo que se sentía como un avaro, cosiendo las monedas a su propia ropa para que nadie se las robase, incluso se bañaba en el mar con las monedas para llevarlas siempre consigo. Pero cuando acabó el conflicto, se encontró con que aquellas monedas no tenían tanto valor como el creía y hubo que pedir dinero prestado para montar un pequeño taller de artesanía, en el que transformaba vehículos bélicos en tractores para la agricultura.

DEDÍCATE A TUS TRACTORES” Dijo Enzo Ferrari-

lamborghini logoCuando Ferruccio Lamborghini vuelve a su patria es el año1947. En aquel tiempo se acusa la falta de tractores para las faenas agrícolas, particularmente en la Emilia donde inicia su actividad transformando vehículos militares de desecho en robustos tractores, a los que allí denominaron -cariocas-. Cuando vende unos cuantos artilugios de este tipo, el taller se ha convertido en una pequeña fábrica. Así, funda en 1949 la Lamborghini Trattrici que comienza a desarrollarse y así, llegamos a 1960 en que fabrica 6 tractores al día; a los dos años después, dobla la producción y en el momento actual, debe andar por cerca de los 50 tractores diarios, subdivididos en 10 modelos diferentes de cadenas (orugas) y con potencias de 28 a 52 CV, así como 14 modelos diferentes de ruedas con tracción a 2 ó a las 4 ruedas, de 30 a 85 CV, todos ellos provistos de motores de refrigeración de aire a elegir entre 2, 3 ó 4 cilindros. La fábrica de Cento produce además unos 10 motores industriales diarios de proyecto Lamborghini, de varios tipos y para varios usos.

En 1960 emprendió otra actividad, cual fue la de los quemadores y acondicionadores de aire en la localidad de Pieve di Cento, donde sólo a los 8 meses de comenzar a trabajar, ya producía 200 quemadores diarios y 20 acondicionadores, lo que le valió – además por su gran calidad- el que en 1964 se le concediera el Mercurio de Oro, que es como el Oscar que se concede a la industria y el comercio. Hasta 1962 no pone en marcha el sueño dorado de toda su vida: construir automóviles fuera de serie. Ya en 1947 había hecho sus primeros pinitos transformando un Topolino al que se le llamó Teste dOro por su culata de bronce especial con válvulas en cabeza, elaborada por él, que al año siguiente participó en las Mil Millas, al parecer con buenos resultados. En cierta ocasión se permitió criticar algunos aspectos de los Ferrari y el célebre Comendattore le dijo, entre broma y serlo – más bien lo último- que porqué no se limitaba a la construcción de tractores que era lo suyo.

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